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Full text of "Milagro! : libreto de ópera en 3 actos : original"

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MILAGRO ! 



LIBRETO DE OPERA EN 3 ACTOS 



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NICOLÁS GRANADA 



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Imprentffí*v«f«r^te ; ^¿gj¿LÓ.M 1 calle 25 de M^146 al 154 



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LIBRETO DE ÓPERA EN 3 ACTOS 



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NICOLÁS GK.A3STADA 



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MONTEVIDEO 
Imprenta á vapor de La. N.vción, calle 25 de Mayo 146 al 154 

i§§§ 



• 



I 






Personajes 



Doña Elvira. 

Mónica (dueña). 

Don Diego. 

El Marqués de Quiróz. 

Fortun. 

El Arzobispo de Sevilla. 

El Conde de Alvomonte (padre de Elvira). 

Un clérigo. 

Un sirviente. 



I^os seises de la Catedral de Sevilla 



Coro de sacerdotes, militares, estudiantes, damas, caba- 
lleros y gentes del pueblo 



época de felipe iv 



ACCIÓN, EN SEVILLA, (1665) 



POR DERECHA E IZQUIERDA, LA DEL ACTOR 



Digitized by the Internet Archive 
in 2013 



http://archive.org/details/milagrolibretodeOOgran 



Primer acto 



Una gran plaza donde se celebra la verbena. 

Puestos de flores, rosqueterías, tiendas de monta- 
ñés, etc., ( cuanto pueda dar carácter á una fiesta 
popular de esa clase, y en esa época), decoración rica 
en colorido, 

ESCENA I 

Gentes del pueblo, soldados, sacerdotes, cortesanas, 
petimetres, toreros, caballeros, estudiantes, alguaciles; 
de vez en cuando una litara ó un cortejo de alguna 
dama principal con hombres do armas, pajes, etc. 

Gran bullicio al levantarse el telón — gritos de ven- 
dedores, rasguidos de guitarras, carcajadas, campanas 
á lo lejos, y acordes vagos de una r'aufarra militar. 

CORO GENERAL 

Gentes del pueblo —Para verbenas Sevilla, 

La flor del suelo andaluz; 
Donde la hermosura brilla, 
D^nde el cielo es todo luz. 
Repique el pandero 
Y las castañuelas, 
Que el aire está lleno 
De gritos de fiesta. 
Zapatea niña 



_ 6 — 

Con garbo y calor 
Que tus pataditas 
¡Ay! 

Las siento toditas 
En el corazón. 
Soldados — Ya no nos conocen 

Las chicas de Triana. 
De vuelta de Flandes, 
" Se cambian las caras. 
Se cambian las caras. 
Se olvidan los nombren, 

Y se toca á muerto 
En los corazones! 
¿No te acuerdas 
Niña mía 
Cuando próximo 

A partir 

Me decías 

Muy bajito, 

Muy bajito: 

¡ Queridito! 

¡Que no te olvides de mí! 

Y yo lleno 
De entusiasmo, 
Mas sintiéndome 
Morir, 

Te decía 
Muy que dito .... 
Muy quedito .... 
¡ Alma mía ! 

¡Yo te llevo siempre aquí! 
Muchachas— Já, já, já. . . . 

¡Tiene mucha gracia, 

Pero mucha gracia 

Este militar! 

Eso mismo se lo has dicho 

A las rubias 

Flamenquitas 

De por allá. 



- 7 - 

Soldados— No, no, ¡ por Dios! . . . 
Muchachas — ¡ No jures mas ! 

Soldados — No hay mas flamencas 
Que las de acá. 
Muchachas — ¡ Yaaá ! ¡ yaaá ! 

Soldados — ¡ Oie salero ! 
Muchachas - - ¡ Yaa á ! ¡ yaaá ! 

Soldados —Dame el brazo mi reina! 

Y pelillos á la mar! 
Viejos— Es el amor cual vino 

De pajarete : 
Cuanto mas envejece, 
Se hace mas fuerte. 
Pero la cepa, 
De tanto dar racimos, 
Al fin se spca. 
Frailes — ¡íí^rm-dnosl No se olviden 
Que á San Antonio, 
Con mujeres hermosas 
Tentó el demonio. 

Y que el que á los placeres 
Del mundo es dado, 

De repente se encuentra 
Endemoniado ! 
En medio de las dichas, 
Por un momento, 
Que in par vis re verter is, 
Homo memento! 
Todos — \ Sermón perdido! 

¡ Pues si Dios las ha criado, 
Por algo ha sido! 
Mujeres— ¡Dicen muy bi^! 
Muy requetebién ! 
Todos— ¡Tu lo quisiste 
Fraile mostón ! 
Alguaciles — ¡Chitón! 
¡Chitón! 

¡Haya mas respeto 
Con la religión! 



— 8 - 

Todos— ¡Chitón! ¡Chitón! 

Que por todo anda husmeando 

La Inquisición! 

¡Chitón! 

¡Chitón! 

ESCENA II 

Estudiantina, Elvira, Mónica. Un poco después ei 
Marqués de Quiróz con dos nobles, sus amigos, y 
Diego con Fortún. 

{Entrada bulliciosa de la Estudiantina) 

Todos— ¡Ahhlll ¡Ah! 

Los estudiantes ya están acá. 
¡Viva! 
¡Viva! 

Los soponcios á un lado, 
¡Y viva la alegría! 
Estudiantina — Aquí está la estudiantina; 
La gloria de Salamanca! 
La que alegra y enamora, 
La que rie y la que canta. 
Con las panderetas 

Chin, chin. 
Llevad el compás 

Chán, chán; 
Y el repiqueteo, 
De las castañuelas, 
Haced resonar. . . 
Trinen las bandurrias, 

Chin, chin; 
Vibren las guitarras, 

Chán, Chán, 
Suaves y armoniosas. 
El patrio cantar. 

Aquí está la estudiantina, 



— 9 - 

La gloria de Salamanca, 
La que trae más alegrías, 
Que lantejuelas las charra*. 
Con las panderetas' 

Chin, chin, etc. 

(Aparecen por la derecha doña Elvira y Momea tapadas 
con mantos. Un poco después el Marqués de Quiróz) 

Elvira á Mímica— (¿Lo viste?) (ap: : bajo) 

Símica —(Sí, sí). (ap.) 

(Pero no estoy cierta 
Que venga por aquí.) 

Elvira — ¡Es necesario que le hable! 
Mi vida es intolerable 
Un suplicio rudo, cruel. . . 
Yo sé que me ama; yo le amo; 
Pero le busco, le llamo. 

Y va huyéndome el infiel! 
Ménica — Son timideces 

De ese doñee 1 . 
Elvira — Va.il á torcer sus intentos, 
Le arrancarán juramentos 
Contra albedrío y razón. 
Mas yo velo por sd suerte. 
¡Pugnaré! ¡Me siento tuerte, 

Y con fe en el corazón! 
Ménica — Tenéis razón; 

Tenéis razón; 

Pero si el conde os pilla, 

Vais á un convento, 

Y á mí sobre una hoguera 
Me vuelve chicharrón. 

Estudiantes — Dios guarde á la buena moza, 

Y a la dueña que la cuida; 
A la primera despierta, 

Y á la segunda dormida. 
Con las panderetas 

Chin, chin, etc. 



— 10 — 



Elvira — (Vamonos) . 
Mónica — ¡Habrá atrevidos! 

Por aquí . . . 
Elvira — No, que allí viene, 
El fantasmón! .... 



(ap.) 



ESCENA III 

(El Morques con dos caballeros. Luego Diego con Fortún 
por el fondo á la derecha. Embozados) 



Mónica- 
El Marqués- 



-El marqués 

Vendrá á cantarte su idilio. 



Diego 

Mónica- 

Elvira- 

Fortún- 
Estudiantes- 



¡La rubia, señores! 

¡Qué encuentro 

Divino! 

¡La rubia 

Hechicera 

Por quien 

Yo deliro! 

(¡Elvira! 

Dios santo! 

Elvira 

Y mi tío!) 
(Prudencia). 
(¿Por dónde 
Me escapo?) 
-(Este sitio 
Dejar os conviene) 
¡Qué viva la niña 
Mas blanca que el lirio 
Que clá vida ó muerte 
Con sus ojos lindos! 
Mientras á la dueña 
Le hacemos la cruz, 
Cantemos: ¡qué viva! 
¡Vivaaá! 
El garbo andaluz! 



(á los caba- 
lleros) 



(al paño) 



á Elvira, bajo) 



(á D. Diego) 



— 11 



Marqués- 
Estudiantes - 



Elvira 
M ón ka- 
Elvira - 
Marqués 
Ménica 
Marqués 



-Tomad, tomad . . . 
¡Viva el marqués! 
¡El galán de mas rumbo 
Y esplendidez! 
Yo estoy temblando. . .) 



((dándole á les estu- 
diantes un bohillo) 



Mónica 



-(Allí esti él...) 
(Huyamos). 
Escuchadme 
No puede ser. 
Señora. . . 
¡Ah señora! 
Tened compasión, 
De quien os adora 
Con loca pasión. 
Baiad vuestro manto; 
¡Hablar! me por Dios! 
Aunque morir deba 
Al oír vuestra voz! 
-Es' muda, y es sorda, 
Y ha tiempo cegó. 



(por Diego) 



(galantemente á 

Elvira) 



(¡Qué esto suíra yo!) 



Todos - Já, já, tiene gracia 
Diego 

Elvira 
Mónica 
Eoriíin 



Mónica 

Elvira ■ 
Marqués- 
Mónica 
Diego - 



Marqués 
Diego - 

Coro- 
Diego ■ 



(¡Dios mió! ¡Dios mió!) 
Dejad por tavor. . . 
(Prudencia, prudencia; 
¡Os perdéis, señor!) 
-Pediré socorro 
Mónica, no, no , . . 
Llevad á la vieja! 
A mí!. . . 
Vive Dios! 

Atrás todo el mundo 
Que la amparo yo! 
¡Diego! 

¡Atrás y paso! 
¡Atrás! 

¡Ya se armó! 
¡Venid señora! 
(No me conoces) 



(interp.) 



(queriendo 
abrirse paso) 
(á D. Diego) 



(á los el tul os) 
(inter p.) 

(embozándose) 



(á Elvira) 
{bajo) 



— 12 — 
Tomad mi brazo 



Podéis confiar; 

Un caballero 

Noble y sincero, 

Como escudero 

Os va á guiar. 

Patria de nobles 

Es nuestra patria, 

Donde á las damas 

Se sabe honrar. 

Si el que os ofende 

No es n n pechero, 

Mi leal acero 

Sabrá bascar. 
Elvira— (¡Ah! Diego, Diego! (ap.) 

¡Te amo, te adoro 

¡Así por siempre 

Te quiero amar!) 
Marqués— (¿Cómo me muestro (ap.) 

Y me descubro 

En este lance 

Tan singular? 

Si mi sobrino 

Me reconoce, 

Todos mis planes 

Van á fallar.) 
Fortún — (Ni combina do { a P-) 

Que fuer 4 e 1 lance, 

Mas oportuno 

Fuera el nzar. 

EL descubierto; 

Diego indignado, 

Todos sus planes 

Hace saltar.) 
Ménica — (¡Dios uno y trino! ( a P-) 

¡Jesús bendit«>! 

¡De buenas uñas 

Legro escapar! 

Si esto se arregla 



— 13 — 

Y no hay mandobles, 
Dos velas gordas 
Pongo en tu altar.) 

Elvira — (Te reconozco, (ap.) 

Noble y altivo 
Cuando tu enojo 
Veo estallar. 
Fiero, arrogante. 
Esa es tu sangre: 
Esa es tu herencia 

Y no el altar!) 

Coro- (Apabullado, (ap.) 

Desconcertado, 

Y mal parado 
Quedó el galán. 
Ahora se escurre, 

Y se recata, 

Y deja el can po 
Sin batallar, 

Ja. já ja!) 
Diego — ¡Pa^d! 
El vira— (jG-raeias; Diego!) ( f *p) 



(á Elvira) 



Todo* 


Ja, |á, ja! 




Se lució, 




Se lució, 




El galán 


Mónita 


-Vamos pronta niña. 




Pronto por acá. 


Pretiles - 


-¡Memento homo 




Qitia par vi* est!, . 


Ditgo 


¡Dios poderoso! 



¡Dios de Israel! 
E-ta voz me recuerda 
Que á mis votos sagrados 
Voy siendo infiel 
Soldados — ¡Viva la gloria! 
¡Viva el amor! 
Diego — ¿Cuál es, ¡Dios mío! 
Tu religión? 



- 14 



Elvira 

Diego 

Marqués 



Diego y Elvira- 

Estudiantina- 



— ¡Amor! 

— ¡Amor! 

— (Tener que huir 
Como un ladrón. . . 
Todo, todo, 
Todo se perdió!) 

— Sí. ¡Amor!. . . 
-Amor los ángeles cantan. 

Amor los pájaros trinan, 

Y también amor suspiran 

Las 

¡Que viva la niña! 

Chin chin, 
¡Que viva el galán! 

Chan, chan, 
¡A la dicha de ambos 
Yaya este cantar! 
Tomad y basta. 
¡Yiva! 
¡Tomad! 
¡Tened paciencia! 



cnerdas de mi guitarra. 



Diego 

Estudiantina 

Diego 

Todos - 

Marqués — (¡Cielo! ¡Esto mas!) 



. (bis) 
(dándoles dinero) 



(¡Mañana al cl¡iustro. r 
Diego — ¡Paso! 
Marqués — ¡Pasad! 
Elvira — ¡El amor triunfa! 
Todos— i Yiva! 



(al Marqués) 
(rabioso) 
(amenazando 
á Diego) 



Marqués— ¡Temblad! 



/(amenazante, mientras se 
\alejan Elvira, Diego y 
'Ménica. El coro rie. Se 
(repite la estudiantina, bal 
le. etc. 



(Telón). 



- 15 - 

Segundo acío 

Sala lujosa en casa de D. Diego. Al fondo ancha 
portada con ricas tapicerías que comunica con el gran 
salón. A la izquierda, primera caja, balcón con cor- 
tinas; segunda puerta, habitación del Marqués. A la 
derecha, puerta amplia y decorada, que se supone dá 
al vestíbulo del palacio. 

ESCENA I 

Fortún y Coro de triadas y lacayos, trayendo presentes 

para el profeso. 

■ 

Coro —Para el profeso 

Traemos presentes: 
Vasos sagrados 
Para el altar; 
Flores, perfumes. 
Albas, roquetes, 
Sencillos votos 
De la piedad. 
Fortún — Poned aquí, 
Poned allá, 
Y á los donantes 
Las gracias dad. 
Coro — Esta alba hermosa, 
Está tejida 
Con tenues fibras 
Como un vapor; 
Fibras de amianto, 
Que el fuego limpia, 
Como al pecado 
La religión. 
Cuando él la vista, 
Las campanas sonarán: 
¡Talán! ¡talán! ¡talán! 



— 16 — 

Y la oración y el incienso 
Por el templo se alzarán. 
Talán! talán! talán! 

Fortún— I* o\ied aquí, 
Poned allá, 

Y á los clonantes 
Las gracias dad. 

Coro — Este cáliz 
Cincelado, 
Gon mil piedras 
Adornado, 
Es un clon 
Rico y preciado 
Que veremos 
Consagrado 
Por sus manos 
De jazmín. 

_.. . (hacen los movimien- 

Tllin! ¡tilín! ¡tilín! \tos que «e wan en él 

momento de alzar). 

¡Mea culpa! ¿mea culpa! ¡mea culpa! 

Se arrodilla así: 

¡Tilin! ¡tilín! ¡tilín! 

Se inclina sobre el cáliz 

Y murmura así: 

¡Mea culpa! ¡mea culpa! ¡mea culpa! 
Tilin! ¡tilin! ¡tilin! 
Se eleva por ñn 
Sobre su cabeza, 

Y resplandeciente, 
Dorado, 
Fulgente; 

Encerrando la preciosa sangre 

Del Omnipotente; 

Como luz que naciera en Oriente, 

Brillante, 

Luciente, 

Del cristiano refleja en la frente, 

Que, prosternado, 

Arrodillado, 



— 17 — 

Murmura así: 

¡Mea culpa! ¡mea culpa! ¡mea culpa! 

Mientras gime el órgano, 

Y las campanillas 
Con su retintín 

Hacen : 
¡Tilin! ¡tilín! ¡tiliu! 
Fortún — Poned aquí, 
Poned allá, 

Y á los donantes 
Las gracias dad. 

Coro de mujeres — Estas flores tan bellas, 
Tan olorosas: 
Azucenas, jazmines, 
Nardos y rosas, 
A sus pies deshojadas 
En el instante 
En que cante ¡Aleluya! 

Y ¡HosKina! cante, 
En sus pétalos llevan 
En dulces giros 
Súplicas, elaciones, 

Y hasta suspiros. 
Fortún- Poned aquí, 

Poned allá, 

Y á. los clonantes 
Las gracias dad. 

. Coro general — Adiós, Fortún 

Con Dios quedad; 

Y al padre que hoy 
Va á consagrar, 
Pedid bendiga 
Nuestra humildad. 

Fortún — Id, id, tranquilos 

Que así se hará. 

¡Adiós, adiós! 
Coro — Con él quedad. 
Fortún— ¡Andad con Dios! 

(Que él solo sabe (ap.) 



-18 — 

En lo que irá á parar 

La profesión). (váse el coro) 

ESCENA II 

Fortún solo: luego el Marqués 



Forívn — Elvira lo ama, 

Juntos se lian criado, 

El la quiere también, 

Mas dominado 

Por la superstición, 

Teme y vacila 

El yago sacudir. 

El Marqués de Quiróz, 

Su noble tío: 

Un viejo libertino y disipado, 

Que de Elvira se dice enamorado. 

Para heredarlo, en vida 

Lo quiere hacer morir . . . 

¡Morir! 

¡Morir! 
Cuando riqueza, 
Juventud, honores, 

Y sobre todo ¡Amor! 
¡Nos convida á vivir! 
¡Ah! ¡no será! 
Elvira se interpone, 
Yo la secundaré, 
Dios nos ayudará, 

Y contra el fanatismo, 

Y contra el egoismo, 

Y las traidoras artes del abismo, 
Elvira triunfará! 

Por ella estoy aquí; 

Su dulce ruego 

No pude desoír. 

Por ella estoy aquí, y á su don Diego 

He venido á servir; 



- 19 - 

¡He venido á salvar! 

Y en vez del claustro 
Tétrico y austero, 

La vida, 
El albedrío, 

Cuanto el amor nos brinda placen- 
tero, 
Con la ayuda de Dios le hemos de 

[dar! 
Alguien llega... ¡El Marqués! 

¡Cielo! es preciso 

Que de esto mande á Elvira pronto 

Voy. ■ . [aviso! 

Marqués — ¡Esperad! (saliendo por el fondo 

lfortún— Señor. .'. y deteniéndole) 

Marqués - ¿Diego? (preguntando) 

Fortún—'Eu. el templo. 

Marqués— Así me gusta. ¡Qué piadoso ejemplo! 

¡Esto honra nuestra estirpe soberana! 

¡Endosar un Quiróz la humilde lana! 

¡Un Quiróz! 

¡Un Quiróz! 

No hay en la tierra noble á la par 

Y arriba, ¡sólo Dios! [nuestra 

(Cantable) 
Yo fui doncel del gran Emperador, 

Y mi aspecto gentil y galán, 
Para las damas era no imán, 
Para los hombres celos y rencor. 
Ellas, me idolatraban con afán; 
Ellos, me aborrecían con furor; 

Y mi ternura, 

Y mi valor, 

Y un ¡Amor mío! 
O un ¡Yoto á San! 

De mi hacían D. César ó D. Juan: 
De ellos terror, 
De ellas imán. 
Fortún — (Me parece un pedante charlatán 



— 20 — 

Mi nuevo amo y señor 

¡Imán! (imitándolo) 

¡Terror!) 
Marqués— ¿Y qué se dice 
De mi llegada? 
Fortún — Todos repiten 

Que es ¡gran honor! 
Marqués— ¿Y ellas? 
Fortún — Entre ellas, 

Una algarada 
Por conoceros 
Se arma, señor. 

¡Las pobrecillas! . . . (con gazmoñería) 
(Hay que adularlo) 
Marqué* — Por todas partes 
Siempre fué así. 
Yo siempre haciendo 
Por evitarlo, 
Y ellas corriendo 
Detrás de mí. 
Si^ ir mas lejos, 
Anoche mismo 
En la verbena. . . 
Fortún — (¿Qué irá á decir?) 
Maaqués — Le dio á una rubia 
Un paroxismo 
Tan solo al verme 
Fortún — (¡Vaya un mentir!) 
Marqués — Yo soy así 

Fortún — (Já. . . já. . .) (ap.)- 

Marqués — Yo soy así 

Fortún— (Já. . . já. . .) (ap.) 

Marqués — Yo no las busco 

Vienen á mí. 
Sirviente — Señor, una tapada (al paño) 

Pretende hablar con vos. 
Marqués— ¿No te lo dije? (á Fortún) 

¡Alguna enamorada! 
¡Y con esta van dos! 



— 21 — 

Haced entrar (al sirviente) 

A esa beldad (entra Ménica) 

Señora. ¡Santos cielos! 

(¡Qué atrocidad!) 
Fortún — (¡Mónica! ¿Qué será esto?) 
Márqiiés — Hablad, hablad... 
Mónica — ¿Sois vos el señor Marqués 

Qué de Madrid ha llegado, 

De quien habla todo el mundo? 
Marqués— ¡Soy yo! (con fatuidad) 

¡Soy yo! 
Mónica — Mi saludo mas profundo, 

Mas profundo, 

Y este ramo delicado, 

Y un pedido 
Para vos. 

Marqué.] — ¿Quién os manda? 
Mónica — M i señora . 
Marqués— Es muy lato. 
Mónica — Así conviene. 

Fortún— (¡Si aquí un santo (ap.) 

Ño interviene 
Nos lucimos 
Como hay Dios!) 
Marqués— (Toma nota) (á i ortún con malicia) 
¿Y tu señora. . . (alto á Mónica) 

Mónica— ¡Es condesa! 

Fortún — (¡Qué descaro!) (ap.) 

Marques — ¿Y es. . . muy joven? 

Mónica — ¡Pues es claro! 
Marqués — ¿Y bonita? 
Mónica— \Qomo un sol! 
Marqués— Mira, mira 

Lo que dices, 
Precursora 
Del Diluvio, 
Porque al sol 
Lo pintan rubio. . . 
Mónica — Y ella es rubia. 



22 



Marqués — ¡Santo Dios! 

¡Rubia! 
Mónita — ¡Rubia! 
Marqués — ¡Rubia! 
Fortún — (Pero esa rubia (ap.) 

No es para vos!) 
Ménica — ¿Vistes en la iglesia 
A la Inmaculada, 
De ángeles 

Y flores 

Y cirios 
.Rodeada? 

Pues no vistes nada 

Nada, 

Nada, 

Porque mi señora, 

Mas rubia, 

Msls bella, 

Con su cabellera 

Que rayos destella, 

Y pisando flores 

Que alfombran su huella, 

No le envidia nada 

A la Inmaculada. 

¡Nada! 

¡Nada! 
Margues — ¿No le envidia nada 

A la Inmaculada? 
Mónica— ¡Nada! 

¡Nada! 
Fortún — No le envidia nada 

A la Inmaculada 

Nada 

Nada 
Marqués — ¡Portentoso retrato 

Que sólo á una beldad 

Convenir puede; 

Y esa es la rubia, 
La doncella altiva, 





— 23 — 






Por quien mi corazón 






De amor se muere, 






Y esa debe de ser; ¡tu eres la dueña! 






¡Tonto de mí! Sí; ¡tu eres! 






Tu eres la de anoche, 






La ele Ja verbena, 






La que acompañabas 






A aquella sirena, 






Y que te oponías 






A mi dulce plan, 






Muy dada de mano 






Con otro galán. 




Mónica- 


—¿Qué eso era finjido 
Señor no adivinas? 




Marqués 


-¡Ah! Son las mujeres 
¡Divinas, divinas! 
¿Con qué era finjido? 




Mánica- 


—¡Es claro! 




Fontan- 


-¡Cabal! 


. 


Marqués- 


— ¡Ah dueña del alma! 
¡Vales un caudal! 
¿Y dónde está? 
¿Qué es lo que quiere? 
¿Por qué no viene? 




Zontan- 


-Calma, señor. . . 




Mónica- 


-Ella está abajo 
En su litera. . . 




Marqués- 


-¡Y no lo has dicho! 


■ 


Fonian- 


-(¡Vaya un valor!) (ap.) 




Marqaés- 


-Di le que suba . . . 
Mejor, yo mismo. . . 
Deja que vaya. . . 

(Vestido así ... ) £ (""O! encontrando 

v _ ' {sencillo su vestido) 

Vierte esas flores, (á Fortún) 
Para que pise. . . 
Voy á buscarla 




Elvira- 


-Ya estoy aquí. (á la puerta 





— 24 — 

ESCENA ITT 
Dichos y Elvira 

Marqués - ¡Ah! Fortún. . . Sosténme. . . 

¡Es ella! ¡Qué dicha! 

¿Por qué tan honrada 

Mi pobre mansión? 
Elvira — Señor, vuestra fama 

Que hoy llena Sevilla, 

Aquí me conduce. 
Marqués — ¿Es esto ilusión? 
Elvira— Piadoso cual noble 

Os pinta la gente . . . 
Mapqués— Señora, señora. . . 
Elvira— ¡De gran corazón! 

Capaz de imposibles 

Vencer fácilmente, 

Con tal de á una dama 

Rendirle un favor. 
Marqués — Ardo en deseos 

De adivinaros, 

De complaceros, 

De demostraros 

Como mi anhelo 

Vuela tras vos. 

¡Ah! ¡sed piadosa! 

¡Hablad señora! 

¡Oiga ese acento 

Qre me enamora! 

¡Espero una orden 

De vuestra voz! 
Elvira — Pues bien . . . (vacilo) 
Marqués — ¡Dejadnos solos! [a Món. y Fort.) 

Elvira— ¿Qué hacéis? 
Marqués— Testigos no ha menester, 

Reina que manda, 

Siervo que implora, 



25 



Y solo espera 

Obedecer. 

íontan — ¿Qué se propone? 

Mónica— ¿Qué quiere hacer? 

t 7 Estaré alerta 
Los dos - U1 , , 

Allí estare. 

Marqués — ¡Audad á prisa! 

Dos— Allí estaré. (yánsé) 



ESCENA IV 

El Marqués y Elvira 

Marqués — Hablad, señora 
Elvira — Voy . . . 

Marqués — ¡Qué placer! 
Elvira — Una dama, 

Que de fama, 
Os conoce 
Marqués. 
Afligida, 
Dolorida, 
Os implora 
Esta vez. 

Le han dicho que del mundo los 

[engaños 
Huyendo, ensangrentado el corazón, 
Vais del claustro, sombrío y solitario, 
El reposo buscando con ardor. 

Le han dicho, que riqueza y 

[poderío, 
Arrojabais humilde en su dintel, 
No queriendo guardar ni. los suspiros, 
Que tal vez os enviara una mujer. 

Marqués— ¿ Yo. . . 3^0 ? (¿qué hacer?. . . 

Pues si esta profesión me poetiza, 
Y puedo ante ella hacer el sacrificio 
De rendir á su amor hasta mi fé . . . 



— 26 *~ 

Elvira— ( Mordió el anzuelo, es mío, lo 

[domino 
(Por donde sale es lo que quiero ver) 
Morques — ¿Quién puede ¡olí señora! 
Dolerse de mi? 
Elvira — Un pecho sensible, 
Un alma gentil, 
Marqués — ¿Y decis que es bella? 

Elvira— Se parece á mí. 
Marqués- ¡A vos! 

Elvira— A mí. 
Marqués — ¡AL! Si eso fuera. 
Si yo viera, 
Que es verdad 
Lo que decís, 
No mis votos, 
Hasta el alma 
Toda entera 
Diera aquí! 
Elvira —Verdadera 
Y sincera, 
En palabras 
Siempre fui. 
En mi labio: 
Solo impera 
La verdad 
Des que nací. 
Marqués — Y decís que ella me ama? 

Elvira—Sí, ¡con delirio! 
Marqués— Decid ¿cómo se Uam&? 

Elvira— 'No. 
Marqués — ¡Qué martirio! 

Elvira — Ella padece 
Marqués — ¿Por mí? 

Elvira — Si 
Marqués — Que es un sueño 
¡Ay! me parece! 
Elvira— ¿Coa que cambiáis por ella 
Vuestro destino? 



27 



Magues— (¿Como Le digo ahora (ap.) 

Que es mi sobrino?) 
Elvira— ¿Vaciláis? 
Marqués — ¡Pienso , 

Que el mundo dentro el alma 

Lo veo inmenso! 

Por que sois vos, 

Si, lo adivino, 

La que esta dicha, 

En mi camino, 

Viene á brindar (le torna la mano) 
Elvira— Dejad, dejad. . . 
Marqués— No, no sirena 

De dulces cantos, 

Dejad que adore 

Vuestros encantos, 

Y de esos labios 

Divinos, santos, 

Oiga el acento 

De la piedad! 

Elvira -¡Deiad! ¡Dejad! \(Se oyen dentro los cán- 

* o i j ^ ticos religiosos). 

¡Oid oid! 
Marqués — ¡Oh! ¡Maldición! 
Elvira- -Fúnebres salmos. . . 
¡Vienen por vos! 
Coro — ¡Hossana qiti viene in mómine Deas! 
Fortún — Ya llegan los canónigos [dentro) 

En procesión. (entrando aeompa- 

L nudo de Montea) 

Marqués (¡Todo perdido!) 
Elvira - ¡Vienen por vos! 
Marqués— Ño, no. 

(¡Oh! Maldición!) (coro de canóni* 

Elvira — (¡Diego!) gos con Diego) 

Diego — (¡Elvira!) 

(¿Qué es esto Dios mío?) 
Mirrias— (Esperad.) (á Elvira) 

Por aquí, por aquí (a ¡os canónigos) 
El momento en verdad es supremo.) 



— 28 — 

(Esperadme...) (á Elvira) 

Señores, ¡venid! (á los canónigos) 

((vanse todos 

Coro—¡Hossana qui viene etc.! uTquLSk- 

[go y Elvira) 

ESCENA V 

Elv i r a y Diego 

Diego— ¿Qué es esto? ¿Por qué vienes á 
¡A sublevar mis iras! [tentarme? 

A conmover mi pecho con el odio 
Contra ese ser á quien amor inspiras? 



Elvira- 
Diego 



Diego! ¡Diego! habíame así. 



¡Así te reconozco! 
Ah! vuelve en tí! 

■¡No! ¡No! ¡Qué horror! 

Déjame para siempre 

¡Piedad Señor! 
Elv ira— ¡Mírame Diego! 

¡Soy yo, tu Elvira! 

¡Por tí he venido! 

¡Ah! ¡mira, mira! 

¡Mira estas lágrimas! 

Este dolor! 

¡Soy yo, tu Elvira! 

Soy yo, tu amor! 
Diego— Nol no! ¡Dios mío! 

¡Piedad Señor! 
Elvira— Tu madre santa, 

Tu santa madre, 

Jamás te impuso 

Este dolor. 

" Huye, te dijo,, 

" El mundo pérfido 

" Si en él no encuentras 

" Un casto amor. " 
Diego -\0\\\ Calla Elvira! 

¡Piedad Señcr! 



29 



Elvira — Yo, que de niña, 
Siempre he vivido 
De tus miradas 
Al resplandor, 
Si entras al claustro, 
Eria, aterida, 
Moriré mustia 
Como una flor. 

Diego- -No, no ¡Dios mío! 
¡Piedad Señor! 
¡Piedad! 
¡Piedad! 

¡Ah! Elvira ¿porqué me despedazas 
El pobre corazón? Sumisa el alma 
Deshojaba las flores del recuerdo 
Del templo sacrosanto sobre el ara. 
Envuelto en el sayal de mis tristezas, 
Ofrecía al Señor mí fé, mis lágrimas.,. 
Pero has venido tú y siento, siento... 



Elvira- 



Diego- 

Elvira - 

Diego 

Elvira 

Diego 

Los dos 



-¡Ah! dilo de una vez : sientes que 

[me amas! 
Que no podrás sacarme de tu pecho, 

Y que del mismo altar ante las gradas, 
Cuando quieras cantar "Ave María", 
Al murmurar la mística plegaria, 
Te acordarás de mí, de aquellas noches 
Cuando nuestras cabezas reclinadas 
Sobre alas de armonía, hacia los cielos 
Temblorosas subian nuestras almas. 
¡Ave María! 

¡Oratia plena! 
Así decías tú . . . 

-Y tu me acompañabas blandamente, 
Sí, blandamente. 

Y arpegio y voz, volaba dulcemente, 
Sí, dulcemente, 

A perderse en lo azul! 
Ave Maña, etc. 



— 30 — 

ESCENA VI 
Dichos, Fortún y Mónica 



Fortún — ¡Vienen! j (sale , n Fortún y Moni- 

' i ca deapavoi'ido-v 

Diego - ¡Dios Santo! 
Elvira— \Ay ele mí! 

Ven por aquí. 
Diego — No, ¡no puedo! 

¡Déjame seguir mi suerte! 
Afónica— -¡Que se acercan! 
Diego — ¡Qué tormento! 
Elvira — ¡Ven! 
Diego — ¡No puedo! 
Elvira — (¡Dios piadoso!) 

Prométeme. . . 
Diego — -N o prometo 
Elvira — ¡Te quieren matar! 
Diego — No importa. 
Elvira — ¿Y yo? 
Diego - ¡Tú! 
Elvira— Sí yo. 
Diego — ¡El Infierno 

Lucha contra mí! 
Elvira — No, tu ángel; 

¡Tu ángel guardián! 

¡Tu ángel bueno! 
Fortún — Vamos pronto. . . 
Mónica — Decidid . . . 
Fortún — Señor ceded. . . 
Diego— ¡Si no puedo! 
Elvira — Ven, Diego. ¡Por Dios! 
Diego— No, toma. Toma, toma este recuerdo 

T . [(sacándose del 

Un retrato de mi madre. Xcudio un re- 

[ licario) 

Ella me lo puso al cuello. 
Elvira— ¡Iluminadle señora! (lo besa) 



31 



Fortún — 

Afónica— 

Coro- 

Marqués - 

Elvira— 

Mar qués- 
Car o—- 
Diego — 



Marqués- 
Elvira - 
Ménica 
Fortún- 
Coro - 
Marqués - 



¡El Marqués! 

-¡Los reverendos! 
Hossana qui viene in 
(Todo se arregió señora 
Venid conmigo) 
(Sí, luego) 
Venid, venid. . , 
(¡Esperad!) 
Hossana! Dómine 
(¡Dios mío como la 
(¡Señor ahorradme 
Este tormento!) 
-(Quedo con ella, 
Y él al convento) 
(¡Se va con ellos! 
íSe va y lo pierdo!) 



I (entran el Marqués 
f y los canónigos) 

nomine Deo. 

(ap. á Elvira) 



(á Diego) 
(á Elvira ap.) 
Deo! 
dejo!) 



(¡Dios 



nos 



ayude 



Elvira- 
Mar qués- 
Diego- 
Elvira- 

Fortún y Montea- 

Coro 



En este enredo!) 
-(¡De la batalla 

Es el momento! 
-¡Hossana! ¡Hossana! 

Dómine Deo! 
—Vamos andando. . . 

Pasad primero 

(Vos esperadme 

Señora os ruego) 
-Sí, sí. . . 
—(Esperadme) 
-(¡Elvira!) 
-(¡Diego!) 

¡Todo perdido! 
—Por aquí. ¡Presto! 
- / Hossana ! ¡ Hoss ma! 

¡Dómine Déos! 



(á Diegoj 

(á Eivira) 



(ap.) 
(ap.) 

(vánse) 

( (empujándola, hacia 
( una puevta screta) 

(dentro) 



(Telón) 



32 



Tercer ncío 



Sacristía de la Catedral de Sevilla. Telón corto 
para mutación. 



Elvira vestida de ínfantillo con el traje de los seises 
de la catedral. Fortún disfrazado con el traje de 
sacristán: sotana y bínete punzó, y roquete con enca- 
jes. En las manos un varal de plata. 

ESCENA I 

El ('oro de seises rodea á Elvira agasajándola 

Coro — Llegas en un gran día 
A nuestro coro, 
Cuando el templo relace 
Cual ascua de oro, 
Y á los pies del Eterno 
Que está en la altura, 
Va á pronunciar sus votos 
Una alma pura. 
Hasta su excelso trono 
Hoy se levanta, 
De nuestra voz los ecos 
Que gloria canta, 

¡Canta! 

¡Canta! 
Elvira-— (Sí cantaré 1 1 </>■) 

Pues siento dentro el pecho 
Que triunfaré.) 
Coro— La procesión grandiosa, 
Pronto en la nave, 
Desplegará su pompa 
Solemne y grave. 
Bajo el palio sagrado, 



33 



Ya la hostia santa, 

Y nuestra voz sus glorias 
Humilde canta. 

¡Careta! 
¡Canta! 
Elvira— (Sí cantaré (ap.) 

Pues Dios me dará ayuda 

Y venceré.) 

Coro— Ya lanzan las campanas 
Su ultimo acento; 
Ya el órgano suspira 
Profundo aliento; 
Ya el incienso sus nubes 
Tenues levanta; 
Ya del coro las voces 
Los salmos canta. 
¡Canta! 
¡Canta! 
Elvira — (Sí cantaré {ap.) 

Pues del abismo á Diego 
Lo salvare. 
Coro Vamos. 
Ven. 

Debemos ir. . . 
Tocio está preparado 
Elvira ¡Ay! ¡Me siento morir! 

Coro ¿Qué tienes? 
Elvira Nada 

Ya pasará 

Dejadme un solo instante 
Coro (¡Qué pálido está!) 
¡Qué tendrá! 
¡Qué tendrá. . .) 
¡Vamos! 
Te esperamos, 
Te esperamos allá. (vánse) 



— 34 — 

ESCENA II 

Elvira sola, luego Fortún 

.Elvira— ¡Ay! ¡Me siento morir! 
¡Tremendo instante! 
¡Grande era mi valor! 
Pero llega el momento 
Y vacilante, 
Me siento con horror! 
Por acercarme á él, 
En este traje 
Mis vestidos cambié. 
Exponiéndome voy á todo ultraje, 
Mas por el ¿qué no haré? 

Dios soberano y eterno, 

Que desde el cielo profundo, 

Penetras aquí en lo interno 

De mi pobre corazón; 

Por un amor casto y puro, 

Que ha nacido con mi alma, 

Lucho afanosa, sin calma, 

Sin mas amparo que vos/ 

Tu me inspiras ¡Oh Dios mió! 

Si tu santo nombre invoco, 

Siento renacer mi brío, 

Siento el eco de tu voz! 

Que me dice : " ¡Lucha Elvira, 

" Contra el amor no hay abismo, 

" Y hasta del sepulcro mismo, 

" Puede triunfar el amor! " 

¡Ah Señor! 

¡Ah Señor! 

Dadme la muerte, 

O devolved me 

Mi único amor. ¡(mtmF*mn 

i izquierda) 

Fortúh — Niña en el coro 
Te esperan ya. 



35 



Elvira ¡Jesús! (asustada) 

Fortún ¿Qué tal? ¿Qué te parece 
Fortún de sacristán? 

Elvira — Explícame. . . 
Fortún — Voy á explicar. 

El dueño de este traje, 

Que aunque creyente, 

Es hombre que le gusta 

El aguardiente, 

Alegremente, 

Alegremente, 

Se bebió una botella 

Cristianamente 

Y cuando las campas 
Pim! pam! pim! pam! 
Sonaban arriba 
Como un huracán 
Pim! pam! pim! pam! 

El buen hombre perdido, 

Bebido, 

Casi dormido, 

Me decía con labio embrutecido: 

" ¡Fortún! ¡Fortún! 

" ¡Yo soy escudero 

" ¡Y tu sacristán! " 

Pim! pam! pim! pam! 

Y así ha sucedido, 

Pues el duerme como un escudero, 

Y yo estoy aquí como un sacristán, 
Pim! pam! pim! pam! 

Elvira Pero yo temo . . . 
Fortún No temas nada. 

Te ayudaré! 
Elvira — Temo. ¡Ay de mí! 
lortún Vete ya al coro, 
En mi confía, 
Yo allí estaré. 

Elvira Confío en tí. \(váse Elvira íz- 

\ quiérela) 



36 



ESCENA III 

Fortún y Coro; luego el Marqués y hombres del pueblo 

derecha 

Coro Señor. . . 
Señor. . . 
Señor sacristán, 
¿A qué horas empieza? . . . 
Fortún Ya os avisarán. 

Coro ¡Qué hermosa está la iglesia 
¡Qué hermoso está el altar! 
¡Qué hermoso está el profeso! 
¡Qué hermoso todo está! 
Fortún (¡Mas bello será el susto (ap.) 

Que pronto os vais á dar.) 
Coro Y es rico, 

Y es noble, 

Y es bello, 

Y galán, 

Y diz 

Que muy pronto, 
Milagros hará. 
Fortún Yo creo lo mismo 
Coro ¡Ay! quien los verá! 
Vamos á la iglesia 
Que ya va á empezar 
Vamos, 
Vamos, 
Vamos, 
Que ya va á empezar. 



- 37 



ESCENA IV 



Ifortún y d Marqués 



Marqués- 

Coro - 

Fortún - 

Coro 

Marqués 

Fortún - 

Marqués- 

Fortún- 

Marqués- 

Fortún- 

Coro- 

Mirques- 

Coro - 



Marqués 
Coro^ 



-¡Dejad pasar! 

-Este es el tío. 

-(El Marqués. ¡Vade retro!) 

-¡Qué aire y qué brío! 

;El sacristán sois vos? 



(ap.) 



Si señor. 

¿Y esta gente? 



(finjiendo ¡a vos) 



la función. 



-Devotos 

Que acuden 
-Está bien. 

¡Que se alejen! 
-(i No habéis oido? 
-¡Si tal! ¡Si tal! 

¡Que nos dejéis os pido! (bruscamente) 
¡Vamos! (El tal Marqués, 

Tiene un carácter 

Angelical!) 

¡Que Dios os guarde 

Noble señor! 
-Está bien, ¡idos! 

¡Quedad con Dios! (uánse derecha) 



ESCENA V 



Marques ¡j Fortún 



Marqués — Si viene una devota 
A preguntar por mí 
Fortún — Le digo que os espere. 

Marqués — No tal. Que estoy allí . . 

Que por ella abandono, 



( s enalando háeia 
el interior de la 
iglesia) 



38- 



El servicio de Dios, 

Y que entro á su servicio. 
Fortún — ¿Y cómo os llamáis vos? 

Marques — ¡Quiróz! 

¡Quiróz! 

¡El Marqués de Quiróz! 
Fortún — ¡Pues no le dais 

Pequeño chasco á Dios! 
Marques — Decidle que no pene, 

Que no sufra por mí, 

Que Dios está en el cielo 

Y Quiróz está aquí. 

Y que mi brazo, 

Y corazón, 

Y mi fortuna, 

Y mi blasón, 
Es todo suyo, 
Sin exclusión. 

Fortún — Pero Marqués, 

¡Por compasipn! 

Ved que no es esa 

Mi profesión. 

¡Hacer á damas 

Declaración!. . . 
Marques— Vuestros escrúpulos 

Muy justos son 

Para acallarlos 

Ved {una bolsa) 

Fortún-~(\ün bolsón!) 

Para limosnas 

A su intención.) 

Pero no habéis dicho 

Como es la beldad 
Marques— ¿No os la he retratado? 
Fortún — No. 
Marques —Pues escuchad. 

" ¿Vistes en la iglesia 

" A la Inmaculada. . . 



— 39 — 

Fortíai — " De ángeles y flores 

" Y cirios rodeada? " 
Marques — ¿Cómo sabéis? 
Fortún — Es un cai.fcar 

Que aprendí de chicuelo 

En mi lugar. 
Marques -Pues mi adorada 

Como reza el cantar 

De tu lugar 

" No le envidia nada 

" Nada 

" Nada 

u A la I' imaculada 
Fortún— a Nada 

" Nada 

" A la Inmaculada. " 
Marques— Y muerta está por mí, 

Y siguiendo mis pasos 
Ha de venir aquí. 

Le dices que la espero 
La espero en mi palacio 
Concluida la función 
(Y todo terminado 
Queda sin dilación 
Mi sobrino en el templo 
Orando ante el Señor 

Y yo feliz y rico 

En brazos del amor.) 
For tan -(Que chasco soberano (ap.) 

Se lleva el gran señor 
Si cree heredar al otro 
Nombre, fortuna, amor.) 
Marques— ¿Quedamos entena Moa? 
Fortún — Sin duda, mas inñel 

Suele ser mi memoria 
Marques — ¿Entonces? . . 
Fortún — Un papel, 

Dadme aquí . . . vuestro nombre; 
Marques — ¿Mi nombre? . 



— 40 — 

Fortún — Sí, por Dios! 

Para ella será prenda . . . 
Marques Pues allá va: ¡Quiróz! (firmando) 

Fortún — (Cayó.) 
Marques— ¡Sed muy prudente! 
Fortún — No dudéis 
Marques— Bien. 

¡Adiós! 
Fortún — ¡Adiós! 



MUTACIÓN 

El coro de la Catedral de Sevilla, visto desde el 
fondo hacia la balaustrada que da á la nave. 

Al foro izquierda, gran puerta que comunica con 
la escalera. Sigue hacia la iglesia la balaustrada y 
tras ella se percibe la bóveda gótica de la gran nave 
central, ojivas, vidrieras pintadas, etc. 

A la izquierda, silleria del coro, solio arzobispal en 
la primera caja. 

Al centro de la balaustrada el gran fasistál con 
misales abiertos. A su pié grupo de libros é instru- 
mentos de música. 



Se oye á intervalos el Te-Deum que se canta en 
el fondo de la nave principal. 

Se ven cruzar apresurados algunos sacerdotes de 
sobre-pellíz. 

Entran por la puerta riel foro los seises. 



Cero interno — \Te deum laudamus! (hombres) 

; Te dominnm confitemur! 
¡Te 03ternnm Patrem 
¡Omni térra veneratuml 
Incesabile voce proclamant 
Sanctusl Sanctus! Sanctus! 
Coro de los seises — Los votos con que el alma 



— 41 — 

Se liga al cielo, 

Vuelan con alas de ángel 

Hasta el Eterno. 

Nube sagrada, 

Místico incienso, 

Ha besado el sagrario, 

Llenado el temp^, 

Y por la abierta ojiva, 

En grupo estrecho 

Con cánticos y aromas, 

Toma su vuelo, 

¡Sanctus! ¡Sanctus! ¡Sanctus! uV del 

[tan pío) 

Los seis es —¡Sanctus! ¡Sanctus! ¡Sanctus! 

Canta desde la tierra nuestro anhelo 
Coro interno— !Sanctus! ¡Sanctus! ¡Sanctus! (dentro) 
Los seises -¡Sanctus! ¡Sanctus! ¡Sanctusl 

Nos responden los ángeles del cielo. 
Elvira — Me he lanzado en esta empresa 

Sin vacilar, 

Con mi corazón por guia, 

Guia y antorcha 

Que al fin que busco 

Me llevará. 

Pero confieso, 

Que al encontrarme 

Bajo estas bóvedas, 

Frente á ese altar, 

Siento una angustia 

Grande, mortal! 
Coro — -[Sanctusl ¡Sanctusl ¡Sanctusl (dentro) 
Diego — ¡Gloria in excelsisl (dentro) 

Elvira — ¡Dios do piedad! 

Su voz. 
Diego— ¡Hossana! (dentro) 

Coro - Empieza ya 

La ceremonia 

Vamos allá. 

Elvira — ¡Piedad! (pémepar la puerta 

' {de la eec(ilera) 



- 42 — 

Preludio religioso, primero muy lejano, luego acer- 
cándose poco á poco. Cánticos de una procesión que 
semeja venir del fondo de la nave, y luego subir al 
coro por la gran escalera. 

Coro — Sanctus! banctus! Sánelas! (dentro) 
¡Hossana qui viene in nomine Deo! 
¡O! ovia in excélsis Deo! 
¡Gloria! ¡Gloria! 

Aparece la procesión por la puerta del foro que se 
supone dá á la gran escalera. 

Viene presidida por Fortún en traje de sacristán, 
cod su varal de plata. Luego la cruz alta y ciriales; 
en seguida Diego con traje talar acompañado del Mar- 
qués de Quiróz, el cual traerá sobre sus hombros el 
manto del hábito de Santiago. A sus costados vienen 
dos diáconos con dalmáticas. Luego el palio llevado 
por cuatro ó seis caballeros lujosamente vestidos. De- 
bajo del palio, viene el Arzobispo con capa pluvial y 
rodeado de sacerdotes revestidos con ricos ornamentos; 
clérigos con sobrepelliz llevando en las manos cirios 
encendidos, comunidades, caballeros, guerreros con par- 
tesanas, monaguillos con incensarios. 

Los seises, entre los cuales viene Elvira, cantando 
delante del palio. 

La procesión en este orden dá lentamente la vuel- 
ta al escenario, hasta llegar el Arzobispo frente al 
solio. Una vez allí se pliega el palio, se abren las 
ñlas de la procesión hacia ambos lados, los guerreros 
al fondo, los seises al pié del trono, el prelado sube 
las gradas y se sienta en el gran sillón arzobispal. 

D. Diego, el Marqués y los dos diáconos quedan 
solos en el centro del proscenio hacia la batería. 

El Marqués se adelanta hacia el trono del Arzo- 
bispo, hinca la rodilla y Je besa la mano. 

Los diáconos se retiran hacia el fondo. 

Los seises hacen calle. 

En ese momento Elvira se aproxima á Diego que 
habrá quedado solo. 



43 



Diego— Ah! {reconociéndola) 

Elvira — (No pronuncies tus votos) (bajo) 

Diego — (No es posible (bajo) 

Déjame por piedad! 
Elvira — (Ah! no, no puedo!) 
Diego — (No me tientes por Dios; déjame, vete!) 
Elvira— (Vén.) 
Diego — (Déjame.) 
Elvira — (¡Yo te amo!) 
Diego — (¡Sacrilegio!) 
Elvira — (Obedece la voz que te lo manda. 

Tu santa madre te habla desde el cielo.) 
(Mentha contra astucia no es delito!) 
Diego— (¡Mi madre!) 
Elvira— (Sí.) 
Arzobispo — ¿Qué pasa? 

Diego— Que un momento (alto) 

Quisiera meditar. . , 
Elvira— (Ante la Virgen) (ap. á Diego) 

Marqués- ¡Cómo! 
Arzobispo — Decid 

Coro — ¿Qué dice? 
Elvira— (Presto, presto) (aj). á Diego) 

Diego — A los pies de María 
La santa madre 
Del Salvador, 
Quisiera prosternarme 
Y humildemente 
Pedir perdón 
Coro — ¡Perdón! ¡Perdón! 

¡Su conciencia cristiana, 
Algún recuerdo 
Mundano hirió! 
Marqués — (Con esta salida (ap ) 

No contaba yo.) 
Arzobispo— Es justo el pedido. 
Ekira y Fortún— (¡Triunfamos!) Cap.) 

Marqués — (¡Traición!) 

(Aquí hay algo oculto.) 



— 44 — 

Árzo hispo — ¡ An d ad ! 

Marqués— Mas. . . Señor. . . 
Arzvbispo- Reclama su alma 
Mística oración. 
Marqués- ¡El Señor lo llama! 
¡Lo reclama Dios! 
Fortún -(No perdamos tiempo, (á Elvira) 

¡Venid!) 
. Elvira — {¡Qué emoción!) (ap.) 

Fortún— (¡Venial) (ap.) 

JElví}'a~ — (Vi)Y) ^ (vánsc Elvira y Fortún por 

* " ( la puerta de la escotera.) 

Marqués —(¡Infierno!) (ap. ) 

Coro —¡Oremos! 

-p. , , . i (xe retira l enlamen' 

¡x erClOll! j te la procesión can- 

[ tando) 

Misere mei Deus 

Secundum magna misericordian tuam. 
¡Misericordia! 
¡Misericordia! 
¡Perdón! 
Marqués —(¡Infierno! ¡Traición!) 

Coro — ¡Perdón! vánsei) 



MUTACIÓN 

Capilla de la Inmaculada. Altar lujosísimo con 
hornacina practicable hacia la izquierda y en plano 
diagonal con respecto al espectador. Al fondo una 
gran reja que divide la nave. A través de la verja 
se vé el templo en penumbra, con sus altares, esta- 
tuas, etc. 

La hornacina del altar está cubierta con un trans- 
parente ó cortina. 



45 



Preludio religioso, luego vagamente, por momentos 
lejano, por momentos mas próximo, el coro que repre- 
senta el espíritu místico ele la oración. 

ESCENA VI 

Coro, luego D. Diego y Elvira 

Coro — Oremos, oremos, 
Fugaces 
Volemos, 

Por las naves sonoras del templo; 
Las naves que llenan 
Los místicos cantos, 
Los ayes del pecho, 
Las plegarias mezcladas con llanto, 
Las nubes de incienso. 
¡Oremos! 
¡Oremos! 
Fugaces 
Volemos 

En torno á los santos, 
Que graves, serenos, 
Ven pasar la oración en legiones, 
En medio á la noche, 
Con sus ojos que ven i o infinito 
Entre las tinieblas 
¡Abiertos! 
¡Abiertos! 
¡Oremos! 
¡Oremos! 
¡Volemos! 
¡Volemos! 

{Entra Diego abriendo la verja del fondo). 

Diego— ¡Al fin el templo augusto! 
¡Misterio y magestad! 



— 46 — 

¡Mi espíritu se expande 

En esta soledad! 

Ofrenda de un amor profundo y santo, 

A la santa mujer que tanto amé, 

Cuanto forma en la vida luz y encanto, 

A los pies del Señor depositó. 

Y él en su dulce y paternal cariño, 
Con su mano me dio la bendición, 

Y mostrándome el mundo dijo: ¡"Niño, 
Anda y cumple allá abajo tu misión!" 
El sacrificio del amor primero 

A mi alma imponía con dolor, 
Cuando viene un acento plañidero, 
Que me dice tristísimo y severo: 
Ora! 
Ora! 

A los pies de la Virgen ruega, implora, 
¡Llora! 
¡Llora! 

¡Ella es mujer! 
¡Ella es amor! 
Coro — Oremos, oremos ((lejano, luego más 

(próximo) 

Volemos, volemos, etc. 
Diego — Parece que rezando 
Pasara á mi alredor 
De espíritus sutiles 
Enjambre volador. 
Es la oración (bis) 

Que se alza dentro el pecho 
Con santa devoción 
Coro — Oremos, oremos, etc. {dentro) 

Diego — Oremos, sí 

A los pies de la Virgen 
Doblaré la cerviz. 

El coro se funde en un murmullo. 

Diego se arrodilla ante las gradas del altar, el velo 
de la hornacina empieza á alzarse lentamente al com- 
pás de una música dulcísima. 



— 47 — 

Aparece en el altar Elvira en traje de Inmaculada 
y afectando la actitud clásica de esta imagen. 

Diego— ¡Oh Virgen divina! 
¡Oh Virgen piadosa! 
Mi voz temblorosa, 
A tí se levanta, 
¡Oh Virgen santa! 
El alma turbada 
¡Señora del cielo! 
Te pide un consuelo, 
Para pena tanta! 
¡Oh Virgen santa! 
Que se abran tus labios; 
De tu rostro bello 
Yo vea un destello, 
Entre sombra tanta! 
¡Oh Virgen santa! . . . 
¡Mas santo Dios! ¡Qué veo! 
¿Es ilusión? 

Los ojos, el rostro y cabellos, 
Los su3>"os son! . . . 
No puede ser! 
¡Visión! 
¡Tentación! 
¡De Satanás 
Las artes son! 

¡A mí señor! (bis) 

¡Virgen! 

¡Virgen sagrada! 
¡De mí piedad! 
¡Dadme favor! 
¡Terror! 

o .,.. , ((cae con el rostro 

¡bantlSimO terror! hobre las gradas 



Elvira — ¡Diego! ¡Diego! ¡Hijo mió! { (desde la llor ' 
¿De qué tienes recelo? 
¡Me llamaste y bajé por tí del cielo¡ 
Mírame bien, ¿No vés como sonrio? 



Diego 



- 48 — 

Ah! 

Hasta su voz! . . . 

No me atrevo á mirarla! 

Terror! ¡Terror! 
Elvira — No tuerzas hijo mió 
Tu inclinación; 
El cielo está de fiesta 
Cuando en la tierra 
Se realizan los sueños 
De una pasión. 
Diego — ¡Ah! ¡Santo Dios! 

Su voz llega hasta lo hondo 
¡Del corazón! 
Elvira— ¡Ama! Que el amor puro 
Que el alma siente, 
Es de los cielos mismos, 
Estrella desprendida: 
Luz refulgente! 
Sea amar tu d&licia; 
Sea tu anhelo, 
Que no hay voto mas santo, 
Ni oración mas hermosa 
Que llegue al cielo! 
¡Ama! 
¡Ama! 
Diego —¡Me siento morir! 
¡La Virgen habló! 
¡Apenas respire! . . . 
¡Terror! ¡Terror! 
¡Ah! Es verdad 
¡No sueño! 
¡No deliro! . . . 
Me mira, 
La miro! . . . 
¡Inexplicable realidad! 
¡Milagro! 
¡Milagro! 

¡Venid acá! . . . {(Elvira desaparece 

• (.y cae la cortina) 



49 



La Virgen está viva! 
Mirad! ¡Mirad! 
Coro— ¡Milagro! (dentro) 

¡Milagro! {cae la cortina del nicho 

Vamos alia! 
La Virgen está viva! 
¿Dónde estará? (sale el coro) 

¡Ha desaparecido! 
¡Allí no está! 
Diego — Estaba hace un momento 
¿Dónde estará? 
Coro— ¡Milagro! 
¡Milagro! 

ESCENA VII 



Todos los personajes que han figurado anteriormente , 
menos Elvira y Fortún que entran luego, así como 
el Conde (padre de Elvira), los familiares del Santo 
Oficio, el Marqués, etc. 

Diego — Yo estaba allí, (explicándoles dios que llegan) 

En oración, 

Rogándola 

Con gran fervor, 

Y de repente 

Oigo su voz, 

Que me llamaba . . . 
Todos — ¡Terror! ¡Terror! 
Diego— Llamo, ¡doy voces! 

Se oye mi voz, 

Acudis todos, 

Os cuento yo, 

Lo que ha pasado 

Y. . . ¡Santo Dios! 

¡No está la Virgen! 
Todos — ¡Terror! ¡Terror! 
Sacerdotes— ¡Milagro! 

¡Milagro! 



— 50 — 

Marqués — ¿Qué pensáis, señor? (al Arzobispo) 
Arzobispo— ¡Dios es poderoso! 
Misterios de Dios! 
Marqués — (Yo temo otra cosa) (ap.) 

Diego — ¡Me hiela el pavor! 

Cubierto estaba el nicho 
¡Desapareció! 
Coro — ¿Pero qué es eso? 

Que estraño rumor. . . 
El conde de Alvomonte, 
Y los familiares 

1 -_ 1 T . . . , ( (entran por el fondo el 

De la InqUISIClOn. J conde y los familiares 

( con hombres de armas) 

Conde — A vuestros pies . . , (al Arzobispo) 

Arzobispo — ¡Alzad! 

¿Qué es lo que pasa? 
Conde— ¡Mi hija! ¡Mi hija! 

¡Desierta está mi casa! 
Diego — (¡Elvira ¡Santo Dios!) 
Conde— Sobre su lecho 

Estaba este papel 
Diego — (Siento en el pecho (ap.) 

Una ansiedad cruel) 
Arzobispo — (Lo suponía) (al Conde) 

Coro — (¿Qué podrá ser?) 
Conde — (¿Cómo? ¿Sabéis?) 
Arzobispo — Don Diego, leed 

Conde— ¡Cómo! ;Se atreve? ¡ (<¡ on ira reparan- 

lo (do en Diego) 

Señor, sabed (al Arzobispo) 

Que este es el vil . . . 
Diego — ¡Conde! 
Arzobispo — ¡Tened! 
Marqués— ¿Qué embrollo es este? 
Coro — ¿Qué podrá ser? 
Conde — Este es el seductor 
Coro — ¡Horror! ¡Horror! 

El que sus votos iba á pronunciar! 
Engañando al Señor! 
¡Horror! ¡Horror! 



— 51 - 

¡Y ha pretendido á todos engañar 
Invocando á la Virgen del altar! 
¡Horror! ¡Horror! 
Familiares - Este es iíu caso de Inquisición 

De esto debe entender el Tribunal 
Diego — ¡Piedad Señor! 
¡Señor piedad! 
Familiares — ¡Prendedlo! 
Arzobispo- Un momento: 

En este lugar . . . 
La Virgen lo ampara! 
Elvira— ¡Y yo! 
Todos— ¡Elvira! 
Conde — ¡Mi hija! 
Coro — ¡Qué irá aquí á pasar! 

^ ((« *w padre, al Arzo- 

hlVira — Padre, Señor. . . hispo; invocando luego 

[á Dios) 

¡Dios piadoso! 

¡Oye el ruego 

Fervoroso 

De una mujer! 

Un sentimiento 

Amoroso 

Grande, inmenso 

Poderoso 

Logró este milagro hacer. 

Yo amo á Diego 

Desde niño, 

Con purísimo 

Cariño, 

Sin doblez. 

El me ama, 

Yo lo siento, 

Y ese noble 
Sentimiento, 
Tu lo ves. 

Rogamos á la Virgen : 
Nos ha oido, 

Y la madre de Diego, 



52 



De ultratumba 
Nos bendice también. 
Coro — La Virgen los ha oido. 
Y la piadosa madre 
Los bendice también! 
Elvira — Esas letras son de ella, 
¡Leed! 
¡Leed! 
Diego — ¡De mi madre! (las besa) 

Dejad que las bese, 
Que las bese otra vez. 
¡La emoción me ahoga . . . 
Mis ojos no ven! 
Marqués —Veamos. . . (interp.) 

Fortun — (Un momento.) (lo detiene) 

(Después este otro 
Podremos leer.) Upor d papel que 

J ( firmó el Marquen) 

Marqués - (¡Condenación!) 
Fortún — (Prudencia) , 
Diego — Vjs señor, (al Arzobispo) 

Leed. 
Coro— Leed! 
Arzobispo — " Si al pronunciar tus votos (leyendo) 
" Te amara Elvira, 
" Tu corazón consulta, 
" Y si aun suspira 
„ Por sus encantos, 
" Bendigo tus amores 
" Porque son santos. " 
Diego— ¡Ah madre! ¡Oh madre mia! 
Elvira — Gracias santa señora, (á la Virgen) 
¡Santa María! 
Marqués — ¿Pero y sus votos? 
¡Esto es atroz! 
Arzobispo— Dios lo ha dispuesto 
¡Lo manda Dios! 
Todos— Dios lo ha dispuesto 
¡Lo manda Dios! 



— 53 — 

Arzobispo— Tomad á vuestra hija (al Conde) 

Protecta es del cielo 
De esposas el velo 
Ceñid á su sien. 
Sus castos amores 
Dichoso consagro, 
El santo milagro 
Cumpliendo con fe. 
Conde — Venid hija mia, 

Don Diego venid, 

A los pies de la Virgen 

Las manos unid. 



Elvira- 
Diego — 

Los dos— 

Todos - 



¡Padre! 
(Señor! 

¡Oh dicha inmensa! 
¡Al fin triunfó el amor! 
¡Oh dicha! ¡Oh dicha! 
¡Al fin triunfó el amor! 
Marqués —(Adiós mis sueños, (ap.) 

¡La juventud triunfó!) 
¡Triunfó el amor!) 
Coro interno — Oremos, oremos, etc. (dentro) 

(Luego campanas, muy suaví número, cada vez mas 
fuerte, hasta llegar á un gran crescendo) 

Coro — ¿No oís murmullos lejanos 

De oración, que se aproximan 
Mas y mas, y las campanas 
Con qué alegría repican? 
¡Ved! Los cirios del altar 
Por sí solos se iluminan 
Y la Virgen que sonríe . . . 
¡Doblad! doblad la rodilla! 
Coro interno — Oremos! Oremos, etc. (dentro) 

(Vuelve el piano, el crescendo, y el fortísimo de or- 
questa, órgano y campanas) 



— 54 — 

Coro— ¡Milagro! ¡Milagro! 
¡Piedad y justicia! 
¡Amor! ¡Amor! 
Diego y Elvira— ¡Amor! ¡Amor! 

Las bóvedas del templo 
Vibran tu nombre al par de la oración 
De astro en astro recorre el firma- 

[mentó, 
Llega tremante hasta los pies de Dios! 
¡Amor! ¡Amor! 
Coro— ¡Amor! ¡Amor! etc. (todos) 

(Telón) 



FIN